Consecuencias de la temeraria baja en la nueva ley de contratos

por | junio 20, 2023

La baja temeraria es un fenómeno cada vez más común en el ámbito de la contratación pública y privada, que se da cuando un licitador presenta una oferta de precio muy por debajo de los costes reales de ejecución del contrato. Esto puede parecer favorable para la entidad contratante, ya que se estaría ahorrando dinero, pero en realidad puede generar graves problemas tanto para el licitador como para el propio contrato. En este artículo, se profundizará en los problemas que puede acarrear la baja temeraria, tanto desde el punto de vista legal como económico, y se aportarán algunas soluciones para tratar de evitarla.

Ventajas

  • Flexibilidad en la negociación: Con una Baja Temeraria Ley de Contratos, las empresas pueden tener la capacidad de negociar mejores precios y condiciones para los contratos sin preocuparse tanto por posibles sanciones o consecuencias legales. Esto permite un mayor margen de maniobra y adaptación a las necesidades específicas de cada proyecto o servicio.
  • Oportunidad de ahorrar costes: Al reducir la rigidez y el riesgo en los contratos, las empresas pueden aprovechar la oportunidad para ajustar los precios y reducir costes en los servicios, lo cual puede ser una ventaja competitiva en un mercado cada vez más exigente.
  • Fomento de la innovación y la creatividad: Al liberarse de ciertas restricciones y cargas legales, las empresas tienen la posibilidad de ser más flexibles y creativas al diseñar contratos, lo cual puede resultar en propuestas más innovadoras y atractivas para clientes potenciales. Esto a su vez puede llegar a traducirse en una mayor ventaja competitiva y crecimiento a largo plazo.

Desventajas

  • 1) Posibilidad de obtener contratos a costos muy bajos, lo que puede generar una competencia desleal y perjudicar a empresas que ofrecen mejores condiciones y calidad.
  • 2) Mayor riesgo de incumplimientos por parte de las empresas adjudicatarias que ofertan precios muy bajos, lo que puede afectar la calidad y continuidad de los servicios prestados.
  • 3) Mayor exposición a fraudes o corrupción, ya que las empresas que ofrecen precios muy bajos pueden buscar reducir costos de forma ilegal para poder cumplir con los términos del contrato.

¿Cuándo se comete baja temeraria?

La baja temeraria se comete cuando una oferta presenta una diferencia de precio demasiado baja en comparación con otras ofertas, lo que genera dudas sobre la viabilidad y sostenibilidad del contrato. Esto puede perjudicar a la administración al no recibir un servicio de calidad y puede afectar a la competencia entre operadores económicos, por lo que es importante vigilar y prevenir este tipo de prácticas en los procesos de licitación.

  Nuevos cambios en el Reglamento de la Ley de Contratos del Sector Público

Las ofertas con un precio demasiado bajo pueden comprometer la calidad y sostenibilidad del contrato, lo que perjudica a la administración y la competencia entre operadores económicos. Por eso, es esencial prestar atención y evitar la baja temeraria en los procesos de licitación.

¿Qué ocurre si una empresa hace una oferta que es significativamente más baja de lo normal?

En el proceso de licitación, puede presentarse el caso en que una empresa oferte un precio significativamente más bajo que el resto de los competidores, lo que puede suscitar dudas acerca de la calidad o viabilidad de la oferta presentada. Sin embargo, en estos casos, el órgano de contratación tiene la obligación de dar la oportunidad al licitador para que justifique su oferta anormalmente baja. Si la justificación que ofrece la empresa convence al órgano de contratación, la oferta será aceptada a pesar de la baja cotización. En caso contrario, la oferta sería desestimada.

Ante ofertas significativamente más bajas que la competencia en procesos de licitación, las empresas tienen la obligación de justificar el precio presentado. De lo contrario, la oferta podría ser desestimada. El órgano de contratación debe evaluar cuidadosamente la calidad y viabilidad de la oferta, asegurándose de que el valor ofrecido corresponda con el precio.

¿En qué artículo de la Ley 9/2017 del 8 de noviembre de Contratos del Sector Público se establece el contenido mínimo del contrato?

El contenido mínimo del contrato en la Ley 9/2017 del 8 de noviembre de Contratos del Sector Público se establece en el artículo 35. Este artículo señala que el contrato debe contener como mínimo: la identificación de las partes, el objeto del contrato, el plazo de duración, precios y condiciones de pago, garantías, causas de resolución, cláusulas de revisión de precios, y cualquier otra condición que se considere necesaria para asegurar una adecuada ejecución. Este artículo es crucial para garantizar la transparencia y objetividad en la contratación pública, y establece una serie de medidas para proteger a los ciudadanos y garantizar que el dinero público se utilice de manera efectiva.

  ¡Cuidado! Penalizaciones por contratos de corta duración

El artículo 35 de la Ley 9/2017 del 8 de noviembre establece los requisitos mínimos para un contrato del sector público, como la identificación de las partes, objeto, plazo, precios, garantías, cláusulas de resolución y revisiones de precios, entre otras condiciones necesarias para la ejecución adecuada, que promueven la transparencia y objetividad en la contratación pública y aseguran el uso efectivo del dinero público.

Los riesgos y desafíos de la baja temeraria en la ley de contratos

La baja temeraria en la ley de contratos puede resultar en algunos riesgos y desafíos para los contratistas. Estos riesgos pueden incluir pérdidas financieras, restricciones en su capacidad de manejar contratos a largo plazo y la posible quiebra. Además, la competencia que se crea a partir de la baja temeraria puede llevar a la disminución de la calidad del trabajo y a la subcontratación de servicios. Por ello, es esencial que las empresas sean cuidadosas al establecer sus precios y tener en cuenta todos los costos asociados con la ejecución del contrato.

La práctica de la baja temeraria en la ley de contratos puede exponer a los contratistas a una serie de riesgos, como pérdidas financieras, dificultades para manejar contratos a largo plazo y peligro de quiebra. Además, puede afectar la calidad del trabajo y resultar en la subcontratación de servicios. Es fundamental que las empresas consideren todos los costos asociados con la ejecución del contrato al establecer sus precios.

Cómo prevenir los efectos negativos de la baja temeraria en el sector de contratación

La baja temeraria se ha convertido en un problema común en el sector de contratación. Este fenómeno es cuando una empresa presenta un presupuesto significativamente bajo para ganar un proyecto y luego intenta compensar su margen de ganancia con recortes en la calidad o el cronograma del proyecto. Para prevenir los efectos negativos de la baja temeraria, es fundamental fomentar una cultura de competencia justa, establecer criterios de evaluación claros, tener un enfoque en la calidad y no solo en el precio y trabajar en colaboración con las empresas para garantizar que los proyectos se completen de manera satisfactoria para todas las partes involucradas.

  Novedades en contratación pública con el artículo 118 de la ley

La baja temeraria en contratación es un problema común que implica presentar un presupuesto bajo y recortar en la calidad o el cronograma del proyecto para compensar las ganancias. Es crucial prevenir este fenómeno a través de una competencia justa, criterios claros y enfoque en calidad y colaboración para garantizar proyectos satisfactorios.

La baja temeraria en la ley de contratos sigue siendo un tema de preocupación en el ámbito de las licitaciones públicas y privadas. Si bien, las medidas tomadas para combatir esta práctica ilegal han sido eficaces hasta cierto punto, aún hay mucho por hacer para erradicarla por completo. Es necesario que se implementen controles más rigurosos y se sancione de manera más severa a aquellos que incurren en estas prácticas. Además, es crucial que las empresas tomen conciencia de los riesgos que entraña la baja temeraria y opten por presentar ofertas justas y realistas. Solo de esta manera se podrá garantizar la transparencia y la equidad en los procesos de licitación y, por ende, fomentar la competencia leal en el mercado.